miércoles, 17 de septiembre de 2008

Mi guarderia se llama El Bibio


La semana pasada llegó por fin el esperado momento del que me venian hablando mamá y papá desde hace unos meses, EL COLE...
Aunque ya sabía como era lo de ir al cole por mi amiga Heidi, nunca imaginé como sería mi primer día.
Mamá y papá estaban muy nerviosos haciendo preparativos, me despertaron antes de lo habitual, y empezaron a recordarme que iba a ir al cole a conocer a mi maestra que se llamaba Aurora. Yo ya estaba harta de oir hablar del cole y de la famosa Aurora, así que al final ya me contagiaron los nervios.
Mi mamá me vistió, y se puso a darme el desayuno mientras veia los dibujos en la tele, y papá la ayudaba. Cuando acabé de desayunar me puso un par de coletas para que estuviera más guapa y nos fuimos los tres a buscar el coche.
Claudia habia desaparecido, no se sabia nada de ella. Pregunté a papá y me dijo que estaba en casa de abuela Tini. No me olia nada bien el tema.
Que raro, llevaba con Claudia y con mamá todo el mes de agosto, y el mes de julio con papá.
Nos montamos en el coche y mis papas me seguian contando lo bien que me lo iba a pasar, yo creo que ya eran hasta cargantes, pero por fin habia llegado el dia...
Llegamos a la guarderia yo creo que un poco pronto, ya que casi no había nadie. Entramos en el recinto y vi que habia unas casitas donde podia jugar, y además había toboganes.
Allí estaba también un niño con su hermanita y su mamá esperando.
Poco a poco fueron llegando más niños con sus papás, y de repente abrieron una puerta y yo entré con mi mamá.
Estaba un poco asustada, era un sitio muy bonito, donde había libros, juguetes y hasta una percha con un mandilón, una bolsa y una foto mia encima.
Había algún niño jugando, pero uno de ellos lloraba muchisimo, incluso llegó a devolver el desayuno encima de su maestra. Yo lo miraba asustada, y no entendia porque lloraba. Mamá me llevó a un rincón y me enseñó una tabla de planchar y una plancha y otros juguetes, pero no podía apartar la mirada de los niños que lloraban.
¿Qué les pasaría? ¿Por qué lloraban?, de repente me di la vuelta y mi mamá había desaparecido ¿donde iria? ¿y papá? no lo había vuelto a ver desde que llegamos a la guarderia.
Ya había muchos niños más y cada vez lloraban más. Una chica había cerrado la puerta y no nos dejaba salir. Yo me puse también a llorar.
Poco a poco nos fuimos tranquilizando todos, aquella chica nos contó que era Aurora, la famosa Aurora, y que juntos ibamos a pasarlo muy bien.
Aquel día me dí cuenta que echaba en falta a mis papás y a "Cuaia", que nunca me había separado de ellos, excepto cuando me cuidaban mis abuelitos, a los que queria tanto. ¿Donde estaban mis abuelitos? Tampoco estaban allí conmigo....
Aurora nos tuvo entretenidos mucho rato, jugamos en el patio, comimos con ella, hicimos pipi, dormimos la siesta, leimos cuentos, en fin, hicimos muchas cosas pero...¿y mis papás, mi hermanita, y los abuelitos?
De repente, cuando estaba leyendo un cuento se abrió la puerta y aparecieron mis papas, con cara de susto. Corrí hacia ellos, y los abracé. ¡Cuanto los había echado de menos! Mis papas......
Quise tranquilizarlos y les enseñé los amiguitos que tenía en el cole, les enseñé mi mandilón y a mi maestra.
¡Que bien que estaba otra vez con mis papas!
Fuimos a buscar a "Cuaia" a casa de la abuela Tini, y de paso compramos una mochila para ir al cole, como nos dijo Aurora.
¡Cuaia!¡Abuela! ¡Abuelo! ¡Que bien estar todos juntos!

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