Uff, ya es miércoles, mitad de semana y estoy cansadisima.
Me hacen madrugar un montón, a las siete y media ya me voy en mi carro a casa de abuela Tini, y desde allí salgo a la guarde.
Cuando llego ya me está esperando Aurora, la quiero mucho, es muy buena conmigo, y van llegando los demás amiguitos.
Poco a poco me voy aprendiendo los nombres, pero son muchos... porque veintipocos son muchos verdad?, ja, ja,ja que divertido me ha salido.
Cuando salgo a jugar al patio me siento un poco triste, me acuerdo de mis papas y de Cuaia, y enseguida busco a Aurora y voy cerca de ella, para que me de un mimito.
Pero lo mejor del día es cuando vienen papá, mamá y Cuaia a buscarme, ¡como me gusta! y vamos todo para casa, a mi casa y es que me gusta mucho estar con mi juguetes y con Cuaia.
A veces papá y mamá se ponen pesados y quieren salir, ¡con lo bien que se está en casa!, así que de vez en cuando dejo que me lleven al parque.
Hoy no me apetecia mucho salir, así que nos quedamos todos en casa y comimos palomitas viendo a Heidi. Como estaba tan cansada, me dieron la cena y me fuí con papá a la cama, pero no podía dormirme... tenía la barriguita revuelta, y claro tan revuelta estaba que de repente me puse nerviosa y toda la cena se salió sobre papá.... bueno no se enfadó mucho, pero mientras se duchaba me dormi abrazada a mi mamá.
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